La película nos cuenta la historia del asesinato de Jesse James, como bien indica el título. Pero por eso mismo, esto no debe inducir a error en el espectador. Se nos presenta una cinta dura, dramática, psicológica… pero no un western de tiros. Andrew Dominik (que ya nos sorprendió con la curiosa Chopper, en la que Eric Bana dio el gran salto como actor), no nos presenta el mito de Jesse, como ya han hecho otras muchas películas como Jesse James (1927 o 1939), o The True Story of Jesse James (1957). Se centra en lo ocurrido a raíz de su último golpe, y el proceso psicológico y autodestructivo al que se enfrenta todo la banda.

Es una película arduo complicada, difícil de ver y lamentablemente excesivamente lenta, si bien es cierto que por mucho que he pensado en secuencias prescindibles, prácticamente en todas ellas, aunque en alguna parezca no ocurrir nada ni evolucionar la historia, sí nos acerca más a los personajes, a sus miedos, a su mundo interior más oscuro, o más tierno en algunos casos. Sus 160 minutos son duros, viscerales en ocasiones. La palabra más adecuada podría ser tensos. La tensión es constante tanto en la lucha interna de cada uno de los personajes, como en las relaciones entre estos: el miedo a la muerte o a ser apresado, los celos, el orgullo y la ambición, el respeto, la traición, la cobardía, el deseo, el poder… se entremezclan constantemente para conformar una bella película que no pasará desapercibida y que está obteniendo buenas críticas, aunque en taquilla haya sido desastrosa ya que como comento es poco atractiva comercialmente, y que en cierto modo, a nivel narrativo, tiene un fallo fundamental de ritmo. Con picos constantes nos mantiene relajados o alterados, con una tensión subyacente que va creciendo progresivamente hasta regalarnos unas secuencias magistrales en la parte final del film. Pero hay espectadores que tras la segunda caída de tensión, no son capaces de recuperarse y se recuestan en la butaca esperando que le peguen un tiro cuanto antes a Brad para poder salir del cine. Y es que es muy complicado contar una película en la que ya sabes lo que va a ocurrir, y mantener esa espectativa crucial en cualquier film que es saber qué va a pasar, o cómo, cosa que en esta no ocurre… así que el espectador se limita a conocer las relaciones y sentimientos de los personajes, que los llevan a ese punto, y como reaccionan. Leer el articulo completo »

American Gangster

Ridley Scott es un director capaz de lo mejor y lo peor, como demuestra su extensa filmografía. Con películas como Blade Runner, Gladiator, Thelma&Louise, Black Rain, 1942, Alien, o las más recientes Un Buen Año o Los Impostores, Ridley Scott muta cada vez que cambia de género, y no teme enfrentarse a nuevos desafíos. Puede afrontar películas complejas no ya sólo por su trama si no por su gran envergadura o presupuesto, así como involucrarse en una historia más intimista o sencilla. Pero desde luego, si algo abunda en su carrera son las películas arriesgadas, controvertidas.

Su trabajo como director ha pendido de un hilo en más de una ocasión, debido al riesgo de películas como Alien, Blade Runner, El Reino de los Cielos, etc… Pero aunque la crítica le ha vapuleado en más de una ocasión, y alguna película no ha tenido la aceptación esperada, siempre se ha recuperado con grandes taquillazos, en los que demuestra su destreza no sólo en el manejo de la cámara y la tensión, sino el mimo con el que trata a los personajes de sus películas o la cuidada ambientación que poseen todos sus films. Tormenta Blanca, 1492, La Teniente O’Neil, Los Impostores, El Reino de los Cielos o Un Buen Año, no funcionaron en Estados Unidos, y algunas con suerte salvaron el presupuesto por los pelos gracias a la recaudación en el resto del mundo. Pero nunca han sido películas “malas” (exceptuando en mi opinión “El Reino de los Cielos“, que me parece una basura en cuanto a su planteamiento y desarrollo; pero para gustos los colores). En cada una de sus películas podemos ver detalles de su calidad como cineasta, y siempre se ha recuperado de estos batacazos en taquilla con peliculones que funcionan de manera espectacular entre el público, como Alien, Black Rain, Gladiator, Hannibal, y la más reciente American Gangster.

American Gangster es un film duro, no ya por sus 2 horas y media de metraje, sino por sus personajes. La moralidad que plantean los personajes principales, Denzel Washington y Russell Crowe, es inevitable que llegue al espectador y le plantee dilemas, ya no sólo fuera de la pantalla, sino en la aceptación de los propios personajes Frank Lucas y Richie Roberts.

La película nos retrata como un peón de la mafia de Nueva York llega a lo más alto. Y lo consigue sin llamar la atención: con talento, riesgo, y cautela al mismo tiempo. Frank Lucas (el personaje que interpreta Washington), sirve a un mafioso. Cuando este muere, no soporta el cinismo de las demás familias mafiosas, que aunque presentan sus respetos, tienen como única intención hacerse con el patrimonio del fallecido y ocupar todos sus negocios, principalmente el de la droga. Así que Lucas, en lugar de echarse atrás, toma la ofensiva y decide ocupar el puesto de su mentor: según él, no sirve a nadie, no es ninguna corporación, simplemente un hombre de negocios, apartado de las demás familias con las que no quiere tener nada que ver, y discreto como para que los federales no fijen sus ojos en él.

Así, Lucas decide abastecer las calles de Nueva York de la mejor cocaína posible y al mejor precio posible, saltándose los intermediarios. Esto lo consigue gracias a un contacto en Vietnam, e importando directamente la cocaína en vuelos militares, que adquiere una pureza elevadísima, y cuyo precio es mucho inferior al de la competencia. El “polvo azul” no tarda en inundar las calles, y Frank Lucas comienza a montar su imperio gracias a las grandes sumas de dinero conseguidas, y moviendo a toda su familia del sur junto a él.

Pero por otro lado está Richie, el personaje interpretado por Russell Crowe. Este agente de policía reniega de los cobros que prácticamente el 80% de los agentes de la ciudad realizan a los camellos y comerciantes para ganarse un sobresueldo. Richie no es un soplón y no delatará a ninguno de sus compañeros corruptos, pero no duda cuando se le presenta la ocasión en demostrar su entereza presentado como prueba de corrupción una suma de un millón de dólares encontrados en un maletero cuando seguían a un traficante, en lugar de apropiárselos. Se gana la espalda de todo el departamento, y la burla de muchos otros agentes y oficiales. Al mismo tiempo, Richie estudia derecho en su cruzada personal en favor de la justicia.

Cuando las drogas y la violencia se desbordan, los federales no dudan en acudir a Richie, un hombre sin trapos sucios y dispuesto a llegar hasta el final, para que investigue y desmantele el caos de corrupción y gangsterismo, reclutando a sus propios hombres y de manera independiente. Pero esta labor no consiste en perseguir camellos, sino recoger información y pruebas para desmantelar desde arriba a los grandes capos de las familias que trafican en la ciudad.

Ya que el imperio de Lucas se hace cada vez más grande, se le hace complicado mantenerse en el anonimato, y entre los celos de las demás familias y la cruzada personal de Richie, que den con él es sólo cuestión de tiempo.

La película comienza de manera sencilla y sublime. Los personajes están definidos de una manera excepcional y no tardamos en empatizar con ellos, aunque evidentemente, no compartamos o aprobemos todos sus actos. El problema de la película reside precisamente en su parte intermedia, que puede hacerse algo pesada. Pero es tan detallada la forma en la que se nos narra la evolución de las relaciones entre los personajes, los procesos por los que pasa la cocaína para llegar de las plantaciones de vietnam a las venas de los yonkis, pasando por los aviones militares, su empaquetación, distribución y recaudación, así como las investigaciones cautelosas que llevan acabo los hombres de Richie, la corrupción policial y política… que es muy probable que todo ese tiempo fílmico sea necesario para el pleno desarrollo de la trama: si no, sería otra película.

Los personajes son excepcionales, y el trabajo del guionista Zaillian, que ya nos ha maravillado con obras como Todos los Hombres del Rey, La Lista de Schilder o Misión Imposible, roza la perfección. Es de destacar (tal vez no tienen nada que ver pero son apreciaciones personales), las coincidencias entre estos personajes y otros que forman parte de la historia del cine.

Por ejemplo, el personaje de Lucas recuerda mucho (salvando las distancias), al personaje creado por Oliver Stone para Brian de Palma en ScarFace, Tony Montana (foto izq.), interpretado por Al Pacino. Evidentemente no son muy parecidos, pero en cuanto a su ambición son muy parejos. Son dos hombres que empiezan de la nada y quieren llegar arriba. Ambos están a la sombra de otro. La diferencia es que Lucas es discreto, talentoso, nada ostentoso e inteligente, y el personaje de Pacino es despiadado, cocainómano, prepotente y egocéntrico. Cada uno toma caminos diferentes. También el personaje de Crowe, Richie, tiene similitudes con el personaje interpretado también por Pacino en Sérpico (foto der.), película de Sidney Lumet de 1973, en la que se narra la historia de un policía íntegro que no acepta sobornos ni cobros de camellos, como sí hacen todos sus compañeros, y al que todos le dan la espalda. Sérpico estudia para ser detective ya que cree en lo que hace y aunque no quiere delatar a sus compañeros, se ve incapaz de desarrollar su trabajo en un ambiente tan corrupto, en el que nadie está dispuesto a jugarse el pellejo por él, con presiones tanto en la comisaría, como en la calle y en política. Si habéis visto las películas, comprobaréis la similitud, aunque en todas los personajes acaban de manera muy muy diferente.

Pero la parte más sublime de American Gangster llega en los compases finales. Si no has visto la película no leas a partir de aquí el texto en azul hasta el siguiente párrafo.

Richie y sus hombres realizan una redada para atrapar a los hombres de Lucas con las manos en la masa, cortando un alijo recién llegado de Vietnam al que le seguían la pista. La secuencia es magistral, y a continuación, Richie detiene a Lucas al tener todas las pruebas necesarias que lo incriminan. Y es aquí donde se encuentra la mejor secuencia de la película (junto con el secuención en el que la madre de Lucas intenta persuadirle de que no mate al policía que les ha destrozado la casa. Vaya secuencia!!!!).

Volvamos al supuesto interrogatorio, en el que Richie se reúne en una habitación frente a Lucas, pidiéndole que colabore y testifique delatando a todos los miembros de la mafia. Richie y Lucas prácticamente no se conocen; hasta hacía bien poco no conocían sus actividades, pues ambos son discretos y serios en sus trabajos. Lucas intenta sobornar a Richie para tratar de eludir la prisión, pero Richie, hombre de principios, no cede, cosa que realmente Lucas acaba admirando, viéndose de alguna manera reflejado en él. Así que en un maravilloso toma y daca, en el que parecen jugar un partido de tenis en el que ambos se lanzan y devuelven pelotas, comienzan a conocerse, y se dan cuenta que aunque son polos opuestos de una sociedad y un sistema rotos, ambos tienen cosas en común que parecen unirles más que separarles. Ambos creen en algo y son honestos con sigo mismos y su entorno. Ambos están solos en su “trabajo”, donde no son aceptados por sus compañeros (en el caso de Frank Lucas mafiosos encolerizados y llenos de envidia y rabia, y en el caso de Richie Roberts, policías corruptos temerosos de ser delatados y conscientes de su integridad). Ambos corren peligro día a día por ser fieles a sus principios, y saben que en cualquier momento pueden recibir un tiro en la cabeza, tanto ellos como sus familias. Así que Lucas, consciente de lo que le espera, decide cooperar y sin ningún temor ni remordimiento, facilitar todos los datos posibles incriminatorios sobre las demás familias mafiosos de las que no quería saber nada y únicamente querían aprovecharse de él, y de todos los policías corruptos y matones que participaban. Finalmente, algo que no puede evitar ponernos una sonrisa en la cara, Frank Lucas es procesado, y Richie Roberts abandona la policía para ejercer la abogacía, y como primer caso, se encarga de ser el abogado defensor de Frank Lucas.

Impresionante, uno de los mejores finales que recuerdo, e incluyendo esta película como parte del 2007, una de las mejores del año sin duda alguna, y firme candidata a hacerse con más de un premio de la Academia. Puede que no en cuanto a dirección, pero en cuanto a Actor Principal y Guión de momento no tengo duda alguna, aunque hay que esperar a ver el trabajo de los Cohen en No Country for Old Men y del carismático Thomas Andersson en There Will Be Blood.

Para terminar, dos apuntes. Por un lado la labor actoral de Denzel y Russell, que fácilmente desarrollan una de las mejores actuaciones de sus carreras, aunque sin lugar a dudas, Denzel está muy por encima de Russell, no desmereciéndole como actor, que para el que escribe es uno de los grandes (ver El Dilema, película de Michael Mann de 1999). Por otro, destacar la acertadísima banda sonora, tanto la compuesta por Marc Streitenfeld como la inclusión de temas musicales de la época, que ayudan al desarrollo de la trama y a la unión de las secuencias perfectamente ambientadas. Por otro lado, aunque la labor de Ridley Scott es notable, tampoco llega a ser excepcional. Sí que es cierto, que las películas de Ridley no suelen ser ostentosas ni efectistas en ningún sentido, simplemente completas y perfectamente desarrolladas, por lo que ahí se halla su gran talento y su punto más fuerte. También es cierto que ha sido capaz de nuevo de renovar y rescatar un género que parecía menospreciado o relegado a la serie B, como es el cine de Gangsters, así como ya hiciera con Gladiator o Alien.

 

Joss

Foo Fighters: Dave Grohl… In your honor!

FooFighters nace en 1995, cuando Dave Grohl, ex-batería de Nirvana, decide distribuir entre sus amigos y conocidos unos temas que él mismo había compuesto mientras formaba parte del grupo liderado por Kurt Cobain. En ellos, Dave tocaba todos los instrumentos. Al recibir buenas críticas, decide formalizar la situación y buscar componentes para el grupo. Sus primeros discos parecen funcionar bien y recibir críticas favorables, pero los integrantes de la banda entran y salen y las últimas grabaciones no satisfacen sus expectativas. En el año 2000 decide tomarse un descanso, y deja de lado el grupo para formar parte del proyecto Queens of the Stone Age, en el que desempeñaría la función de batería. Tras un par de años, decide retomar FooFighters con más fuerza que nunca y con nuevos miembros con el disco One By One, y posteriormente, con In Your Honor, disco con el que consigue consolidarse tanto en la industria como personalmente, encontrando el balance perfecto entre temas potentes de hard-rock, influencias metal, rock-alternativo, y otros más melódicos y acústicos. Sus temas alcanzan los número uno y sus giras tienen gran afluencia de público incluso en Europa, llegando a alcanzar los 70.000 espectadores en Londres en el concierto LiveHearth.

 

Los actuales integrantes del grupo son:

 

  • Dave Grohl: Voz, segunda guitarra, batería y piano ocasionalmente.
  • Chris Shiflett: Primera guitarra y voz
  • Nate Mendel: Bajo
  • Taylor Hawkins: Batería, percusión, guitarra ocasionalmente y voz.

FooFighters es un grupo que no conocí hasta hace poco. Ya por el año 2003 había escuchado algunos de sus temas, los más “gamberros”. Pero fue en el 2005 cuando comencé a “escucharlos”. Temas como All my life, Everlong, The Last Song, Times like these… Me interesé algo más por el grupo y me cautivó. Dave Grohl derrocha toda su energía en cada disco, y cada tema parece salir de lo más hondo de su universo interior, ya sea desgarrando la voz o punteando la guitarra. De sus temas más potentes a los más intimistas, sus ritmos son pegadizos y “anímicos”, y sus letras son de lo más variadas: temas universales como el amor y las relaciones, la muerte, los sueños, la amistad o las fiestas… y también más personales como la superación personal o etapas de su propia vida, con las que uno puede sentirse totalmente identificado. Al menos en mi caso. No es que me compare con él ni mucho menos, pero conociendo su trayectoria y lo difícil que fue sacar adelante SU grupo, manteniendo unos ideales, evolucionando y no vendiéndose comercialmente; dada mi situación, anima. Anima ver como alguien con su talento y su destreza es capaz de sacar un proyecto adelante. Teniendo que rechazar grabaciones, cambiar de miembros, locales y ciudades… Con coraje, con esfuerzo y sacrificio, con valor, talento y tal vez suerte, pero sobre todo tenacidad, finalmente, lo ha logrado. Y con una evolución personal lógica en la cual se nota la madurez. Sus comienzos más cercanos al punk/hard rock, y sus temas más ambiciosos e incluso pretenciosos, transformados con el tiempo en auténticos temas de culto como MyHero o Everlong.

FooFighters es capaz de sacarte del pozo más hondo, de llegarte muy dentro, de sacar lo mejor de uno mismo si se quiere escuchar… Con su último disco demuestran su capacidad creativa, y la dualidad posible en un grupo que se muestra como una de las mejores alternativas actualmente, donde por doquier reinan el “requetón”, “el popi”, el cada día más forzado “black-metal” o “nu-metal”, y “los triunfitos”. Conservando su propio estilo, ritmos y melodías se conjugan con una vitalidad que para el que escribe, no sólo merecen el mayor de los respetos si no la mayor de las admiraciones. Su música es capaz de inspirarme y darme fuerzas cuando creo que todo está perdido, que no merece la pena, que seguir adelante no vale de nada… Dave Grohl, in your honor…

A continuación se hallan varias canciones del grupo (y más abajo unos vídeos). No es una selección ya que elegir entre todas es muy complejo, y decidir cual es mejor que otra no es fácil, así que son simplemente una muestra del talento de Dave Grohl y su banda, de sus melodías más “cañeras” a las más “introspectivas” o intimistas. (Los archivos están comprimidos y en mono; al que le gusten ya sabe lo que tiene que hacer…)

  • Times like These – One by One (2003)

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

  • No Way Back – In Your Honor (2005)

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

  • Everlong - Foo Fighters (1995)

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

  • But HonestlyEchoes Silence Patience And Grace (2007)

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

  • Razor - In Your Honor (2005)

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

A continuación unos videoclips. Los tres últimos vídeos corresponden al mismo tema, Best of You, pero en diferentes versiones (videoclip – directo – acústico).

  • The Pretender (2007)

  • My Hero (1999)

  • Best of You (2005) – Videoclip

  • Best of You (2006) – Acústico (Skin&Bones)

  • Best of You (2006) – Concierto Londres

Discografía hasta la fecha (Enero 2008):

  • Foo Fighters (1995)
  • The Colour and the Shape (1997)
  • There is nothing left to lose (1999)
  • One by One (2003)
  • In Your Honor (2005)
  • Skin And Bones -live- (2006)
  • Echoes Silence Patience And Grace (2007)
  • Gratest Hits (2009)
  • Wasting Light (2011)

Web Oficial: http://www.foofighters.com/

I am Legend (Soy Leyenda)

Tras visionar el primer teaser de I AM LEGEND, la expectativa estaba creada, al menos en mi caso. “El último hombre en la tierra no está solo…” Luego, con el segundo trailer, la cosa cambió. Se veían una especie de zombis que no auguraban nada bueno. Hay que destacar también que por Internet se pudieron visionar durante unos meses antes del estreno, unos cortometrajes a modo de cómic sobre el comienzo de la película, sirviendo de precuelas de la misma, y la verdad, son una joya. Así que la curiosidad continuaba, y el interesante planteamiento del film así como las imágenes vistas en los trailers causaron su impacto.

La película está basada en una novela que cuenta con dos adaptaciones cinematográficas (no he tenido ocasión de visionar ninguna). Pero en I am Legend quisieron darle una vuelta de tuerca. Como comento en el artículo sobre las adaptaciones, no existe problema alguno en tomar un concepto o una idea (ya sea un libro, un cuadro, una canción u otra película), y no versionarla, sino construir tu propia historia a raíz de esa base. Es lo que ocurre con esta película, que no es ni mucho menos fiel al libro (¿algún problema?). Partiendo de esta premisa, no nos encontramos con un film de terror, ni de zombis al estilo 28 semanas después, El Amanecer de los Muertos o Resident Evil. Es una película introspectiva, sobre el significado de la pérdida de alguien querido, la soledad, el sacrificio, el significado de la existencia humana, y también sobre un tema actual como son las experimentaciones genéticas, químicas y demás. Me centro en el argumento:

En el año 2009, se cree haber encontrado la vacuna para el cáncer, modificando un virus de la viruela. Pero las cosas se tuercen y los humanos sobre los que se realizaron las pruebas mueren o sufren mutaciones, que derivan en agresividad, fotosensibilidad, etc… El virus se extiende y se procede a la evacuación de Nueva York (supuesta zona cero). Will Smith interpreta el papel de un científico que trabaja para el ejército de los EEUU, Robert Neville. En resumen: no se logra contener la plaga, y Robert pierde a su mujer y su hija, y se queda en la ciudad como único superviviente, acompañado de su perro Sam. Ya es el año 2012, y Robert sigue intentando encontrar una cura, ya que él es inmune tanto a la propagación por aire como por contacto físico. La ciudad está desierta y parece una selva. Edificios abandonados o medio destruidos, coches oxidados, plantas creciendo en las calles… y también animales salvajes como leones, ciervos, etc… Durante el día hace ejercicio, emite mensajes por radio para posibles supervivientes, y recorre meticulosamente la ciudad en busca de estos, y de alimentos enlatados. Recolecta verduras, caza, pero también busca grupos de infectados. Estos no toleran la luz solar así que de día viven en la oscuridad, y es por la noche cuando salen de sus “escondites”, y cazan cualquier animal. Robert y Sam, cuando cae el sol, procuran estar en su casa y protegerse bien. Pero un día, Robert entrará en contacto con una “colmena”, como define a estos grupos de infectados, y su rutina cambiará por completo. Lo que pasa a continuación, tendrás que verlo en la gran pantalla.

La película, pese a que está funcionando bastante bien en la taquilla norte americana, no creo que lo haga tan bien en la nuestra, ya que el boca a boca no le hará ningún bien. Me explico: me ha encantado la película, no es la mejor del año ni de lejos, pero mezcla de una manera soberbia la tensión y la acción, sin descuidar la trama y los personajes (escasos, eso sí). Pese a tener sus momentos de “terror” incluso, no se basa en ellos como conductor del espectador, ni como reclamo. Es una película arriesgada e intimista, con muchas lecturas (algunas de las cuales, subjetivas por supuesto, comento a continuación), pero a diferencia de muchas otras, tratada a lo grande, podríamos decir, al estilo “Hollywood”. A mi me parece perfecto, no han descuidado ningún detalle para poder contar la historia de la mejor manera posible, y así lo han hecho (con dinero claro). Pero pese a su gran producción, marketing, efectos digitales y trailers espectaculares, la película no se centra en la espectacularidad, sino todo lo contrario, en el interior. En el interior del Robert Neville, un personaje solitario, al borde de la demencia, desquiciado y volcado en encontrar una cura que restablezca el orden. No quiero desvelar partes de la trama pero la película nos sugiere, nos cuestiona, tal vez no en la capa más superficial pero sí para los que quieren “leer” algo más en el film. Cuestiones no sobre la existencia de Dios, sino más bien en la evolución humana, en la creencia del hombre como un Dios que puede manipular el mundo a su antojo, dar y quitar vida. También sobre las relaciones humanas, sobre la tolerancia, sobre el dolor, sobre el sacrificio. Voy a comentar algunos de estos temas que se tratan en secuencias de la película, así que los que no la hayáis visto, id corriendo al cine y no leáis el texto en azul todavía pues se desvela información relevante:

Para empezar, el planteamiento de la película ya es sugerente de por sí, y hoy en día más que nunca, es de actualidad y controversia. Ya hace años que se realizan manipulaciones genéticas, clonaciones, y cientos de experimentos científicos tanto con virus, como con vacunas o antídotos, animales y seres humanos. ¿Dónde está el límite de “lo natural”? La evolución humana parece involucionar en estas últimas décadas. Ya no vale “la ley del más fuerte”, la supervivencia de los más aptos y la adaptación al medio. Debido a las medicinas y los tratamientos médicos, quirúrgicos y demás, las descendencias del ser humano son cada vez menos adaptables al medio, y su evolución es menos lógica. Somos capaces hoy en día de “regalar” la vida a fetos o bebés en incubadoras que años atrás no habrían sobrevivido. Somos capaces de alargar la vida a enfermos de cáncer, sida, leucemia etc… con tratamiento, y es encomiable claro está. Todos tenemos derecho a la vida, a una vida digna y en las mejores condiciones posibles. Pero algunos tratamientos y experimentos rozan el límite no de lo legal, que son chorradas y parafernalia, sino de lo moral, de lo natural. Creo que eso se plantea en el film desde su comienzo. Se busca y se encuentra una vacuna para el cáncer modificando un virus e inyectándolo en seres humanos, pero a largo plazo, las consecuencias son desastrosas.

Por otro lado, el planteamiento de la existencia de Dios. Robert Neville no cree en Dios, no cree que exista un dios que tenga un plan para todos nosotros, porque no podría haber causado tal catástrofe, tal holocausto. Pero ahí entra el personaje de Anna, creyente hasta la médula y siguiendo señales (según ellas enviadas por Dios), que le han llevado hasta Robert. Y esta es una de las cosas que menos me gustan de la película, este planteamiento, y la solución final del film: las mariposas como señal divina. Ufff… no me gustó una mierda, lo siento. Me encanta que “acabe mal”, pero hubiera querido que nuestro Will no fuera un redentor que se sacrifica por todos los humanos rememorando la Biblia, y que en la “nueva ciudad” a la que se lleva la vacuna, lo primero que se vea sea una bandera de EEUU y una Iglesia. Joder, si ese es el plan de Dios estamos jodidos!!!! Y en ese final,(creo que la película contaba con dos finales y han escogido el malo, jeje, o eso espero) esperaba que Robert consiguiera establecer contacto con los infectados, lo que me lleva al siguiente punto,

Según afirma Robert, los infectados tienen una perdida total de humanidad y sociabilidad, y se guían únicamente por sus instintos. Pero es su propia demencia la que parece no dejarle ver otro punto de vista, que creo que el espectador sí es capaz de captar: cuando captura a una infectada para hacerle pruebas, un infectado se expone a la luz solar. Robert cree que es síntoma de degeneración y pérdida total de humanidad, ¿pero no os parece que el infectado “macho alfa” se expone a la luz porque Robert se ha llevado a alguien que estaba a su lado, tal vez su compañera? Y digo “macho alfa”, porque aunque Robert no quiere verlo, los infectados SÍ que están liderados, y sí que se organizan. De hecho, le tienden una trampa (cuando hieren a Sam, jo… que pena… bueno, estaba cantado). Por eso, al final de la película me quedo con las ganas de que le escuchen, de que vean que la infectada se recupera. Pero creo que o era una exigencia de guión, o tenían esa opción y eligieron esta. Era muy fácil que la cogiera en sus brazos y la mostrara a los demás, y que los demás se calmaran y le escucharan… pero, esa es otra película… Lo cual nos lleva al último punto,

Bob Marley. Vaya tela. La verdad que es uno de los momentos más brillantes de la película, junto con “la primera colmena y la huida”, “la trampa que le tienden con el maniquí” y “la muerte de Sam”. Pese a que luego hay secuencias espectaculares y de muchos efectos y demás, esta es de mis preferidas. Robert le habla a Anna de Bob Marley, y al hacerlo le habla sobre él mismo y sobre la humanidad. La igualdad de las razas, rechazar el odio, aceptación cultural… el hombre aprendiendo a escuchar. En esta conversación creo que se haya la esencia de la película. Los infectados son una metáfora “enferma y exagerada” de la sociedad actual, que vive con miedo, rechaza lo ajeno y lo desconocido, y como decía M.Night Shyamalan en el prólogo de la maravillosa La Joven del Agua: “…pero el hombre, ha olvidado cómo escuchar”.

Podría seguir hablando largo y tendido de la película, pero voy a resumir. Tiene sus defectos y muchos. Técnicamente es genial, contiene secuencias memorables y diálogos que dan que pensar. El gran problema de la película como el de tantas otras, es que el espectador de cine, por lo general, “ha olvidado cómo escuchar”. Irá al cine a entretenerse un rato viendo una película de acción/terror/ciencia ficción, y como es lógico, se entretendrán quince minutos por aquí y cinco por allá, y saldrán del cine echando pestes. Pero salvando las distancias, hay grandes películas de los últimos años que están pasando desapercibidas, o como en este caso y las de mi admirado Shyamalan, debido a una gran promoción y marketing, se genera una expectativa que tal vez no sea cumplida. Pero hay cine para todo y para todos, aprendamos a ver cine. Como dijo Francis Ford Coppola: hay dos tipos de cine. Está el cine como entretenimiento, que es maravilloso, y el cine que quiere ser literatura. La mezcla de los dos, o al menos las películas con intencionalidad, me gusten o no, merecen mi respeto. Y aunque llevaba más de tres meses esperando ver la película, y el resultado final ha sido lejano al de mis expectativas (es lo que tienen los tráilers), he de decir que me ha sorprendido su trascendencia y sus capas, y cómo cada espectador, si lo desea, puede ir quitando estas capas para hallar muchísima información y planteamientos que a simple vista pueden quedarse en los fx digitales de los infectados, el torso de Will Smith o un Dodge Viper.

Recomendable, aunque no para todo público. Si quieres ver una película de acción, o una película de terror para pasar el rato, esta no es la tuya. Pero si quieres entretenerte con una muy buena trama, disfrutar de tensión y efectos, y darle un poco al coco, esta es tu película.

Joss

The Shield: Al margen de la Ley

The Shield

The Shield: Al margen de la Ley, es una de esas series no aptas para todos lo públicos. No sólo por su temática policiaca sino también por algunas de las situaciones que en ella se plantean y que en muchos casos abordan circunstancias polémicas.
Esta serie, que en USA es emitida por el canal de pago FX está producida por Shawn Ryan, también conocido por otros trabajos como “Angel”, “The Unit” o por su actual proyecto para el canal de la FOX, consistente en un Piloto llamado “The Oaks”. Simplemente echando un vistazo a su curriculum podemos preveer una serie, cuanto menos, interesante para el espectador.

La misma, está protagonizada por el Detective Vic Mackey (Michael Chiklis, también conocido por su papel en la película “Los Cuatro Fantásticos”), el cual dirige un grupo especial de asalto en una Comisaría situada en un barrio conflictivo de Los Angeles.

El grupo se mueve entre la legalidad y aquellas situaciones moralmente inadecuadas para conseguir llevar a cabo el control del barrio. Además de esas técnicas inmorales, adopta una actitud violenta que en muchos casos es utilizada para su propio beneficio.

Aparte del líder ya comentado, el resto del grupo se encuentra integrado por Shane Vendrell, un detective violento y racista, muy dependiente de Mackey.

Por otro lado y para finalizar con esta composición, encontramos al detective “Lem” Lemansky, el cual actúa como la conciencia del grupo.

El capitán, David Azeveda, es el encargado de dirigir la Comisaría y se mueve igualmente por el interés propio para su ascenso en la carrera política, utilizando en consecuencia a sus detectives.

Entre otros Agentes encontramos a la detective Claudette Wyms, la cual no simpatiza con el protagonista pero en muchos casos lo acepta por el elevado número de casos resueltos por éste. Su compañero, el Detective Dutch Wagenback, recién llegado a la Comisaría se hace famoso gracias a sus extrañas pero a la vez muy eficaces técnicas a la hora de resolver los casos.

Por último y para cerrar esta descripción de personajes, encontramos a la Oficial Danielle Sofer, quien lucha por ascender de rango, y al oficial Julien Lowe que se debate entre aceptar o no su homosexualidad y por su ferviente fe religiosa.

Finalmente me gustaría comentar mis propias impresiones:

En primer lugar, considero que ésta es la mejor serie policiaca de las que he visto hasta el momento. Para ello, me baso en la complejidad de cada uno de sus personajes, los cuales, llegan a despertar en el espectador diferentes sentimientos.

También me gustaría incidir en lo impredicible de determinadas escenas, las cuales llegan a impactar duramente en la audiencia.

Por tanto, todos los amantes de este género televisivo no deberían obviar esta serie, que cuenta con una gran aceptación por parte de la crítica.

 

Javi

 

Soy Joss. Lo prometido es deuda y ahora que estoy convaleciente he tenido la oportunidad de visionar la primera temporada de The Shield. Me parece una buena serie que marca distancia con series similares, y me gustaría comentar mis apreciaciones:

- The Shield no es una serie agradable. Tras tu introducción poco he de añadir. Vic, el protagonista, es un policía sin escrúpulos. ¿tiene moral? Pues sí, una falsa moral. Se rige por “el fin justifica los medios”. Es decir, digamos que acepta el crimen siempre que le convenga, y pueda sacar provecho, exceptuando violaciones y asesinatos. Pero, en ocasiones… si la finalidad es para su propio bien o para salvarse el culo… digamos que la premisa de los asesinatos y las violaciones puede… diluirse, como ocurre en el primer capítulo. Vic es un hijo de puta, al igual que su compañero más cercano, que encima es gilipollas el pobre. Y tanto este último como sus compañeros del “grupo de asalto” me caen como el culo joder. Aún así, como cita Javi, se enfrenta a situaciones familiares y duras como son la prostitución infantil o corrupción de compañeros, en los que se ve su lado más humano (cosa que no quita que el tío sea una mala bestia, pero muy muy listo). Vic es respetado por sus compañeros pues hace cumplir la ley aunque abuse de su autoridad, y muchos le deben favores.

- En cuanto a Azeveda, el capitán, también tiene asuntos sucios, y su única finalidad es llegar a lo más alto en su carrera política. Su táctica consiste en entregar a un policía corrupto para hacerse con la opinión pública, y quiere encargarse de Vic. Pero según avanza la trama, nos daremos cuenta de que el bien y la justicia tampoco le importan mucho, y no dudará en inculpar o aliarse con quién sea necesario con tal de que alguien caiga y su imagen sea alabada.

- Y sobre la trama, pues no es muy agradable. Nos encontramos con casos duros, violentos, salvajes, etc… como son las mafias locales, las drogas, la prostitución, la corrupción de menores, la inmigración ilegal, maltratos, corrupción, asesinos en serie… tratados de una manera muy fría pero muy humana y realista al mismo tiempo. Este es uno de los mejores puntos de la serie.

- Y sobre los personajes en general, pues bien y no tan bien. Lo bueno es que han cubierto todo el espectro de la audiencia con personajes latinos, negros, puros yankis, políticos, casados, separados, capullos, inteligentes reservados, homosexuales, religiosos, mujeres luchadoras y mujeres derrotadas, fuertes y débiles… Es un acierto porque todos los personajes tienen una vida privada (no todos, pero muchos), y se crean conflictos de valores con sus vidas laborales. Esto funciona a la perfección porque proporciona un amplio espectro de puntos de vista, sentimientos, opiniones, etc… Pero por otro lado, he de decir que me parece una “técnica” demasiado fácil, puesto que los personajes son muy muy estereotipados, muy a un lado o a otro. Con sus conflictos sí, pero no duales ni tan complejos como cabe esperar. De todas formas es la primera temporada y son sólo 13 capítulos. Hay que presentar a los personajes, desarrollar la trama, entretener, etc… Por lo que supongo que en las siguientes temporadas todo se entremezclará y tendremos la complejidad ideal de los personajes.

- En resumen, muy buena serie, sí Mr.Javi. Espero me pases las siguientes temporadas pues es entretenida, plantea temas interesantes y las relaciones de los personajes van evolucionando. Aunque, no puedo perdonar al protagonista por lo que hace al final del primer episodio, no hay justificación posible, y eso hace mmm… que me distancie un poco. Lo único que al verlo con otros ojos más desde la perspectiva de un guionista y realizador como es mi caso, me atrae muchísimo… Pásame la segunda ya!!!