El Caballero Oscuro promete… y no defrauda…
Hace meses que vi el primer teaser trailer de la película, y aunque tenía grandes expectativas en ella, no me convenció. Demasiado espectáculo y poca profundidad en el guión es lo que parecía contener esta nueva película de la saga de Batman. Pero no ha sido así. Actualmente es la segunda película más taquillera de la historia en Estados Unidos, por delante de StarWars, El Señor de los Anillos o ET, y una de las 20 en todo el mundo, todavía por estrenar en muchos países. Uno no debe dejarse guiar por la taquilla, pero en este caso, la crítica también acompaña al film de Christopher Nolan: Ya sea porque el actor que da vida al Joker, Heath Ledger, apareciera muerto en su domicilio poco después de terminar el rodaje (presuntamente suicidio), por la curiosa vida privada del protagonista Christian Bale, o por lo atrayente de sus espectaculares secuencias de acción, el nutrido reparto (Aaron Eckhart, Michael Caine, Gary Oldman, Morgan Freeman…) o la expectación que supone la adaptación de un comic a la gran pantalla, más aún tras la elogiada Batman Begins (mismo director/guionista, mismos protagonistas), la película no ha disgustado a nadie, y por un lado u otro, todos destacan lo meritorio de su trama perfectamente elaborada, la profundidad de sus personajes y su cuidada psicología, las geniales secuencias de acción, el humor sutil y el realismo de los logros de un hombre que se esconde tras una máscara, pero que debe tomar decisiones como un humano, poniendo en juego la vida de muchas personas.
Un poco de historia…
Batman ha sido llevado a la gran pantalla en una decena de ocasiones, pero nunca ha terminado de convencer. Directores como Tim Burton o Joel Schumacher dieron su particular punto de vista de un comic que no llegó a cuajar de la manera adecuada, aunque sí funcionaron muy bien comercialmente. Personajes irreales alejados de nuestra realidad, situaciones surrealistas, y estéticas muy marcadas pero muy diferentes entre sí, hacían de Gotham una ciudad fantasma y fantástica, casi de cartón-piedra. Puro cine fantástico.
Pero llegó Christopher Nolan (Memento, The Prestige) un joven director con supuesta escasa experiencia, que decidió retomar la saga y dar un giro de 180º a la serie. Se alejó de esa estética tan Ghotam – Gótico de estudio y pasó a la visión que dieron Neal Adams y Frank Miller en su continuación de los cómics de DC con obras como “Batman: The Dark Knight Returns” o “Batman: Año Uno”, en la que la estética dio un cambio radical, conservando su ambiente gótico pero mucho más oscura y violenta, y más cercana a la serie negra que a las aventuras fantásticas.
Así, “el nuevo Batman” de Nolan no es un superhéroe al uso enmarcado en nuestro mundo. Es un hombre de nuestro mundo, en una ciudad de nuestro mundo, en una sociedad de nuestro mundo. Mucho más realista y cercano, ahonda en la psicológica del personaje en 15 minutos de película como no lo habían hecho las demás películas en todo su metraje. Con Batman Begins conseguimos por fin entender quién es el ser humano que se esconde tras la máscara de Batman: quién es, por qué, y algo muy importante que se escapaba en los demás films… cómo es. Me refiero a la logística. En las demás películas simplemente tiene los cacharritos que le permiten realizar sus acrobacias, vuelos y parafernalia. Pero en la nueva saga, detrás de estos aparatos hay una base científico-técnica que permite al espectador entender por qué Batman puede realizar determinadas acciones… o por qué no. No tiene superpoderes, simplemente se adapta.
Así, todos los diseños parten de una base real, de teorías o materiales en pruebas actualmente, y que permiten que Bruce Wayne (a parte de su entrenamiento), sea capaz de lograr sus objetivos. Así mismo, en los guiones de las dos películas (pero más incluso en esta última, El Caballero Oscuro, con más fuerza política) existe una moral, unas leyes, una realidad de la que todos los personajes forman parte, ya sea en un extremo u otro, y de la que ninguno puede escapar. Así, Batman no es inmune a las caídas, los golpes o las mordeduras de perro. Pero tampoco a las aduanas, las leyes internacionales o la justicia. No existe el libre albedrío (como propone Joker). Tanto él como cualquiera de los personajes pertenecen a este mundo y se diferencian por su moral, su conducta y sus propias limitaciones. Por esto, en mi opinión, la nueva saga de Christopher Nolan es la más compleja, profunda, psicológica, humana, espectacular y realista de todas las que se han realizado.

Centrándonos ya en la película en sí, de dos horas y media de metraje (152 minutos), nos sumerge de inmediato en la trama, en la violencia y en la tensión con el robo al banco, dándonos a conocer al Joker desde el primer minuto. A partir de ahí, comienza el caos, la destrucción, pero no sólo a nivel físico, sino también emocional y psicológico.

Los Personajes:
Batman/Bruce Wayne (Christian Bale): El personaje de Batman se aleja totalmente de sus predecesores fílmicos. El nuevo, nacido en Batman Begins, posee una psicología y una moral renovadas. Bruce Wayne, desde que decide convertirse en Batman, es consciente de lo que ello implica. Pero según pasa el tiempo y se enfrenta a nuevos retos, tiene que replantearse a si mismo, y tomar decisiones que no desea, hacer frente a lo que supone ser un héroe. Bruce decide transformarse en Batman, en un murciélago, porque es lo que más miedo le ha producido, así como la oscuridad, y desea hacer partícipes de ese miedo a sus enemigos. Para conservar esta identidad, Bruce utiliza su adinerada vida fingiendo ser un estúpido multimillonario que alardea de sus vehículos y restaurantes, que se codea con altos mandatarios y con bailarinas y modelos. Pero esto es pura fachada, y más que una vida paralela que se desprende de Batman, se convierte el propio Batman en la identidad dominante y Bruce en el inturso de este, que se vale de sus influencias para conocer y obtener información de muchas personas. Se apoya a su vez en su mayordomo, Alfred (Michael Caine), y en su consejero, Lucius Fox (Morgan Freeman), tanto para mantener su identidad oculta, como para conseguir llevar a cabo sus planes. Cómo volar, atraer murciélagos, resistir el fuego o las balas, o incluso infiltrarse en China para secuestrar a un hombre y llevarlo a Gotham, son tareas logísticas que se plantean Bruce y Lucius, y que tienen su base científica y no fantástica, lo que hace la película mucho más atractiva, cercana y realista. A su vez, Bruce tendrá que decidir si mantener su identidad secreta, si continuar dando vida a Batman, y otras muchas decisiones existenciales como elegir entre salvar una vida o quitar otra. En El Caballero Oscuro vemos a uno de los héroes más atormentados que se recuerdan.
Joker (Heath Ledger): Joker es el nuevo villano. Como ya se adelantara en el final de Batman Begins, en la que se encuentra una carta del Joker, este es el nuevo enemigo de Batman y de Gotham, y desde luego, uno de los más despiadados y complejos. La interpretación de Ledger es bien merecedora de todos los reconocimientos, pues de nuevo (odiando las comparaciones), nada tiene que ver con el interpretado años atrás por Jack Nicholson (con todos mis respetos). Su locura desmedida, su enrevesada mente, su turbio pasado (¿cuál de todos es real?), sus maléficos planes, su capacidad de manipular a las personas y su falta absoluta de apego al dinero, a la fama, a la vida… lo hacen prácticamente invencible, ya que no se puede negociar con un
hombre que no ama nada ni tiene absolutamente nada que perder. Se divierte, goza con el sufrimiento y sus macabros juegos, y “¿por qué tan serio?”, una frase recurrida por este personaje, ya ha pasado a la historia. ¡qué grande! El guión que firman Nolan y David S.Goyer (un especialista en comics que está metido en los guiones de adaptaciones como Blade, el Cuervo, X-men o Jumper), es brillante. Sinceramente creí que la habían cagado con esta nueva entrega pero el resultado es aún mejor que la primera, no han descuidado ningún detalle de los personajes y los han definido con tanta claridad (dentro de su complejidad), que el espectador es capaz de entenderlos y razonar sus acciones. Sin lugar a dudas, como muchos comentan, es uno de los villanos más impresionantes jamás llevado a la gran pantalla, alejado de los clásicos, y que aunque es totalmente desagradable, dada su inteligencia, consigue ganarse la simpatía de gran parte del público.
Harvey Dent (Aaron Eckhart): Es el nuevo fiscal, cree en la justicia y en que nadie, ni siquiera Batman, puede saltársela. Piensa que Batman es necesario en una ciudad como Gotham plagada de crímenes, pero tiene claro que cuando llegue el momento, deberá compadecer ante la justicia. Bruce Wayne habla con él y se convence de que es el reemplazo necesario a Batman, los ojos, la voz y la figura necesaria para que el crimen desaparezca de la ciudad, y Batman con él… así que decide ayudarle. Pero Joker tiene planes con la mafia para acabar con Batman y no dudará en apartar de su camino a quien haga falta, incluido a Dent. Algo que me maravilla de estas nuevas películas de Batman es como enlazan las historias originales. No soy ni fan ni lector ni seguidor de comics por lo general, pero de pequeño sí me hinché a ver dibujos animados de Batman y Spiderman, y da gusto ver cómo te encuentras con los personajes y qué bien se han creado los nexos de unión y entremezclado las historias para darles sentido. SI NO HAS VISTO LA PELÍCULA NO LEAS LO SIGUIENTE: Por ello, ver la transformación de Harvey en Dos Caras, dentro de la tristeza que supone, es al mismo tiempo un alegría por ver transformado a este personaje. El Caballero Oscuro maravilla durante todo su metraje, y Batman cree tan fielmente en él y en sus principios, que no duda en comprometerse a si mismo para salvar la imagen y el futuro de Dent y Gotham. La transformación en Dos Caras viene dada por la incapacidad de la justicia y el poco apoyo que recibe, así como la perdida de la mujer que amaba.

Los demás personajes, no menos importantes, son el consejero Lucius Fox, el mayordomo Alfred, el comisario Gordon y Rachel Dawes, interpretados todos de manera brillante, y sin grandes variaciones con respecto a la primera, excepto en el caso de Rachel Dawes, interpretada en Batman Begins por Katie Holmes y ahora por Maggie Gyllenhaal. Ninguna de las dos me gusta personalmente, pero es una lástima que Katie se desvinculara del proyecto ya que choca un poco, y tanto la imagen como la personalidad de este personaje venía dada por la actriz. Por otro lado, se estrechan y se comprometen las relaciones entre Batman y Gordon y Lucius, que deberán tomar duras decisiones llegado el momento.
