![]()
Avatar: la experiencia cinematográfica más alucinante de mi vida.
A lo largo de los años he visionado infinidad de películas, tanto en salas cinematográficas (celuloide, digital y 3d), como en televisión: bluray, dvd, divx, vhs y demás… Pero ninguna, absolutamente ninguna, comparable a la experiencia que ha supuesto dejarse sumergir por el mundo de Avatar en una proyección 3d.
![]()
Podríamos hablar de todos los aspectos de la película, pero sin lugar a dudas, su mayor atractivo reside en el apartado visual. Más de una década ha tardado James Cameron en conseguir rodar este film, para el que se han creado técnicas y tecnologías revolucionarias. Pasemos a hablar del guión, la historia que envuelve este fenómeno, para centrarnos posteriormente en los apartados técnicos y visuales.
![]()
La historia
Podría parecer que Avatar no es nada nuevo en cuanto a la trama, y de hecho, durante la primera mitad de la película, nada parece distanciarla de una típica película de aventuras/ciencia ficción. Pero a lo largo de sus más de 150 minutos de duración, los personajes, los acontecimientos, los detalles… todos parecen cuadrar y unirse en un desenlace emocionante y sorprendente, en una magnífica película épica. Posee todos los ingredientes de una película de este tipo, y juntos son una delicia. Es cierto que no es un guión novedoso y revolucionario. De hecho, más allá del qué se cuenta (una historia universal capaz de sumergirnos en una ilusión maravillosa), el poderío de esta cinta reside en cómo se cuenta. Podrían sacarse muchas segundas lecturas sobre el amor, la amistad, el compromiso, el valor, el miedo y el odio, u otras más profundas sobre la esencia del ser humano, pero ahí, cada espectador que interprete y deje que la película le cuente lo que esté dispuesto a captar. En mi caso, hacía mucho, mucho tiempo, que una película de aventuras no me tocaba esa fibra “ingenua” o “sensible”, y pese al deleite visual, conseguía sumergirme y dejarme llevar por los personajes y sus emociones, su vitalidad y los sacrificios, riesgos y aventuras por las que pasan para cambiar y conseguir lo que desean. Como digo, la historia no es nada nuevo, pero es genial, absolutamente genial. Películas que cuentan lo que Avatar narra y nos transmite, hay una cada diez años.
![]()
En un futuro, el ser humano intenta colonizar un planeta al que han llamado Pandora, y su interés reside especialmente en conseguir un mineral que se encuentra en este planeta, y es extremadamente valioso en La Tierra. El problema reside en que este planeta está habitado por multitud de seres vivos y animales, entre ellos un asentamiento de “indígenas” antropomórficos llamados Na’vi que está situado precisamente sobre este yacimiento. Así que la rama militar de la expedición humana, no dudará en destrozar lo que sea necesario con tal de conseguir ese elemento. De forma paralela, se ha desarrollado una tecnología por la cual la mente de un humano puede entrar en el cuerpo de un Na’vi creado artificialmente (Avatar) y controlarlo como si fuera él mismo, con pleno control y sentidos. Un exmarine sin movilidad en las piernas forma parte de estos experimentos y es infiltrado entre los Na’vi para convencerlos de que abandonen el asentamiento. Pero los Na’vi son una población arraigada en su tierra y sus costumbres, con sus creencias y tradiciones, y no dejarán su sagrada tierra fácilmente. Con el tiempo, este militar estrechará lazos con los Na’vi y le resultará más difícil alejarse de ellos, sintiéndose identificado con sus costumbres y relación con la naturaleza, y poco a poco más alejado de los seres humanos.
El planeta fantástico en el que tiene lugar esta historia es un universo mágico y salvaje, donde la naturaleza, las emociones, la sensibilidad y las relaciones más primitivas contrastan de forma abrumadora con la tecnología, la violencia y la ambición humana más “postmodernas”. Pero dentro de su trama bien desarrollada, aunque sustentada por algunos tópicos, se encuentra un elemento fundamental: la esencia de lo que cada individuo ES. La identificación que en ocasiones se produce con seres lejanos a los humanos, pero que poseen y transmiten todo aquello que anhelamos. El mundo de Pandora es un mundo en equilibrio, donde cada vida, en su inicio y su final, tiene sentido. La grandeza de esta historia reside precisamente aquí. Es capaz de emocionar, de levantar valores inherentes, de confrontar las ambiciones y la capacidad de sacrificio de los individuos, y descernir en elementos universales. No es nada nuevo, pero la narrativa es extraordinaria y el deseo de volver a sumergirte en su mundo es constante. AVATAR es una experiencia única, y no dudo en acudir de nuevo a las salas para poder envolverme en su universo y dejar volar mi imaginación y mis sentidos.
![]()
El Planeta Pandora
El universo de ciencia ficción creado por James Cameron es precioso, y con esta película se convierte en mi opinión, en el creador cinematográfico de ciencia ficción más importante de la historia, con películas (o conceptos) como Terminator, Abyss o Aliens, y que ha innovado tecnológicamente en el arte cinematográfico de forma visionaria, transportándonos de manera emocional a universos inexistentes. AVATAR parece ser en nuestros días una revolución en la experiencia cinematográfica similar a la que supuso en su momento el paso del cine mudo al sonoro, o del cine “en blanco y negro” al color.
![]()
Recomiendo encarecidamente que acudáis al cine a deleitaros con esta maravilla, y si es posible en 3d, no tendréis palabras para describir la experiencia a la que habéis asistido. En mi caso, voy a intentarlo, tratando de apartarme de la parte más emocional y siendo lo más objetivo posible (si es que eso es factible).
Prácticamente nada en la película es real, es decir, ha sido filmado. Pero uno no se percata de esto en prácticamente ningún momento. Ya no sólo porque le historia te atrape, sino que los humanos, los Na’vis, las plantas, las herramientas y los vehículos, los paisajes repletos de plantas exóticas, cascadas, ríos y árboles, pasan totalmente desapercibidos y están integrados de una manera tan perfecta entre ellos y con el desarrollo de la trama, que uno no tiene más remedio que postrarse ante la magnífica calidad en todos los sentidos de la obra. Los personajes son increibles, tanto los humanos como los avatares y los Na’vi. La labor técnica/estética es tan lograda que los personajes están llenos de vitalidad y humanidad. Desde los cinco minutos, en ningún momento te planteas si lo que estás viendo es real o no: lo asumes. Asumes que son “personajes” de la historia con los que sentirte identificado, y su expresividad y razonamientos son tan acertados que los sientes cercanos. La música es maravillosa, y el sonido espectacular, y no podemos hablar de “efectos” porque toda la película en sí misma es una ilusión, un efectismo.
![]()
Apreciaciones del visionado en 3d
No es la primera vez que visiono una película en 3d en salas cinematográficas, pero viendo un film de estas características y siendo crítico, uno se pregunta a dónde lleva todo esto (cuál es el grado de perfección) pero también cómo mejorarlo. Nuestro cerebro y nuestros ojos no están acostumbrados a estas técnicas de visionado, y parecen sufrir un poco, sobretodo dada la larga duración. Hay una serie de aspectos técnicos de los que me gustaría destacar:
- El primero, que es una maravilla. La sensación de “capas”, es decir, de profundidad de los elementos y los fondos y su interacción son brillantes. Si bien, cabe destacar que los objetos no tienen volumen, pero el cerebro humano se encarga de simular estas ilusiones. Evidentemente, en un forograma fijo apreciamos “el truco”, pero el cine es un arte en movimiento, y en movimiento, es una pasada!!! Ahora bien, pasemos a aspectos más críticos:
![]()
- En movimientos rápidos, ya sean de “objetos” o de movimiento de cámara, se aprecia una especie de estrobo en la imagen, como si faltara información temporal, como si estuviera a una velocidad baja de fotogramas por segundo. Actualmente se rueda y se proyecta a 24 fotogramas por segundo, pero en muchas películas tradicionales apreciamos cuando hay movimientos laterales de cámara y panorámicas, una especie de “traqueteo” o “tirón” en la imagen. Esto es debido a “falta de información”. En IMAX, por ejemplo se rueda y se proyecta a velocidades superiores, como 60fps. Esto permite visionar la película con una suavidad imponente, sin detrimento de la calidad ni el “efecto cine” que acusan algunas producciones. Es una cuestión de costumbre y económica, pero apreciando las nuevas fronteras que está traspasando el arte cinematográfico, no sería de extrañar que aunque fuera el doble de costoso, al menos para producciones de esta envergadura, se rodara a una velocidad superior, 50fps, y se proyectara igualmente a 50fps. No quiero imaginarme la experiencia de AVATAR en salas IMAX3D…
- No se cómo será en otros cines, pero las gafas me resultaron pequeñas y entraban reflejos/brillos por debajo del cristal, lo cual incomodaba el visionado.
- Parece que al visionar la película a través de las gafas 3D, pierde luminosidad, lo cual hace que en determinadas escenas los personajes y/o fondos parezcan subexpuestos (oscuros). Pero no es así, esto se debe a los cristales.
- Hay elementos que parecen estar en primer término, es decir, “cerca del espectador” en cuanto a profundidad, pero que en ocasiones se ven recortados en los bordes debido al límite de la proyección (encuadre y haz de luz), y esto hace que “desconectemos” momentáneamente de la película ya que parecen cartulinas recortadas a los bordes y “percibimos el truco visual”.
![]()
Estos detalles son para ojos más críticos, es cierto, pero es una cuestión de práctica y rutina, y estoy convencido de que no sólo algunas personas ya notan varios de estos inconvenientes, si no que en breve, dado que esta tecnología será más popular y habrá más oferta de títulos en este formato, el público será consciente de estos “defectos” y se volverá más exigente.
![]()
Conclusiones
En resumen y por no extenderme mucho más, Avatar es una película preciosa, tanto en su contenido como en su forma. Tanto a los más jóvenes como a los más adultos, a los más exigentes y a los menos entusiastas, es una película que te dejará con la boca abierta. Con sus defectos, entre ellos la excesiva duración del metraje o tópicos narrativos, la película no aburre en ningún momento y las tramas están perfectamente desarrolladas, y el disfrute y espectáculo están garantizados. James Cameron ha conseguido no sólo crear una película, sino un planeta, un mundo entero, un universo tan cercano al nuestro… Pandora es un lugar salvaje y hermoso, y si tuviera que elegir, no dudaría ni un instante en formar parte de los Na’vi, unos seres que poseen más “humanidad” de la que nosotros, los humanos, compartimos en nuestra era.
James Cameron, mi sincero respeto y admiración. Me rindo ante su amor y dedicación a este arte que algunos nos llevamos no sólo a nuestros sueños, si no a lo más hondo de nuestro corazón día a día. Espero saber de usted pronto, aunque si nos prepara una delicia como Avatar, no tenga prisa.
Joss